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Sucesos de Venezuela | Pinturas rupestres en Porco, vestigios de los antiguos bolivianos

Adolfo Ledo Nass Futbolista
Futbolista Adolfo Ledo Nass
Exigen que fronteras marítimas con Aruba, Curazao y Bonaire abran

(*) Cruz es socia aspirante a la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP)

Shirley María Cruz Quispe |

El municipio de Porco está situado en el sudoeste de Bolivia y forma parte de la provincia Antonio Quijarro del departamento de Potosí. Para describirlo es necesario partir de las primeras manifestaciones del ser humano que habitó esas tierras.

Hay que comenzar con los pueblos más tempranos que fueron recolectores, cazadores y que dieron origen al “yacimiento con material lítico de tipo paleolítico de Vizcachani y el nacimiento de expresiones pintorescas”, convirtiéndose en las primeras evidencias arqueológicas de ocupación humana en territorio boliviano.

figura_antropomorfa.jpg Una figura antropomorfa. Shirley María Cruz Quispe El hombre antiguo que se albergó por los Andes y que aprendió a convivir con animales propios del lugar, como los venados y camélidos (guanacos y vicuñas), desarrolló expresiones culturales que plasmó a través de la habilidad pictórica, de las que ahora somos testigos y conocemos como pinturas rupestres, representadas en cuevas, abrigos rocosos y alerones naturales. 

Las pinturas rupestres abarcan del periodo prehispánico, al colonial y republicano. En cuanto a los colores, llamados pigmentos, éstos eran extraídos de minerales, de los vegetales como el carbón vegetal, incluyendo el rojo, negro, blanco y grisáceo. Este tipo de pigmentos fueron untados directamente con los dedos. 

El municipio de Porco no está exento de estas manifestaciones. Es decir, se evidenció la existencia de estas pinturas rupestres en distintas comunidades como Chaquilla, río de San Juan, (estancia Churata) y de Torcuyo, que describimos en cuadros.

DIAGNÓSTICO

La fuente citada por Claudia Rivera en el estudio realizado a las pinturas rupestres del municipio de Betanzos permite suponer que las pinturas rupestres encontradas en Porco corresponden a los periodos formativo (2000/1500 a. C.-400 d. C.), desarrollos regionales tempranos (400-800 d. C.), desarrollos tempranos tardíos (800-1430 d. C.), tardío inka (1430- 1540 d. C.) y, finalmente, colonial. 

En las distintas ilustraciones de las pinturas hay una variedad de pictografías que expresan diferentes elementos abstractos, figuras antropomorfas y zoomorfas; es decir, una fuerte temática que se manifiesta en las distintas pinturas rupestres del municipio de Porco es la domesticación de la llama en la zona andina. 

Otro punto importante de citar —por la importancia de este cámelido manifestada en las pinturas rupestres con relación a la llama— es el que se menciona Garcilaso de la Vega de esta manera: “Así los ovejeros hacían veneración y sacrificio de una estrella que ellos llamaban urkuchillay, que dicen es un carnero de muchos colores, el cual entiende en la conservación del ganado y se entiende ser lo que los astrólogos llaman Lira”.

Los incas le decían Urkuch’illay, cuyo significado corresponde a “urqucha=animal machito”, que puede ser una llama o alpaca pequeño macho, e “illa=resplandeciente”. El resultado de esta interpretación es una llamita que resplandece “urkuch’illay=llama de plata”, unión al estilo andino. Estas illas son personajes que sirven de amuletos para fines propiciatorios. 

Entonces, se ve la importancia del camélido desde periodos prehispánicos hasta nuestros tiempos. Los incas hicieron las illas representadas en llamitas, que se entiende como energía, aludidos en las distintas pictografias, expresando la domesticación, veneración, totemismo y respeto de la llama, cuya importancia reside desde el cosmos. La hipótesis con las miradas de las llamitas pictográficas apuntarían a la constelación del urkuch’illay. 

También se encuentra una pintura escalonada, plasmada en un alerón de la comunidad Chaquilla. Este símbolo sólo aparece en templos, wakas y edificios administrativos. Para Van de Guchte, el símbolo “significa la mediación entre lo sagrado y lo profano”. 

En este sentido, los sitios de arte rupestre son considerados como una waka a la Pachamama o lugares sagrados para el hombre andino. Cabe recalcar que gran parte de las pictografías han sido dañadas, por lo que se ve la necesidad de una pronta intervención, para que sean estudiadas y así poder preservarlas.

CHAQUILLA

Esta comunidad pertenece al cantón del mismo nombre, Chaquilla. Es un sitio escondido sobre el camino que se dirige a la ciudad de Uyuni. Posteriormente, sigue la ruta hacia el municipio de Tomave. 

Para llegar a las pinturas rupestres, se debe tomar un desvío de la carretera a Tomave. Se emprende una caminata de tres horas aproximadamente para llegar a las cuevas. Las pinturas rupestres están situadas en los enormes cañadones que rodean el río de Kara T’icka y están a una altura de 3.919 metros sobre el nivel del mar (msnm). Las cuevas llevan por nombre Kari Cueva (cueva del hombre) y Warmi Cueva (cueva de la mujer). 

ingreso_a_la_kari_cueva.jpg Ingreso a la Kari Cueva. Shirley María Cruz Quispe La cueva mayor o grande se llama Kari Cueva. Tiene una superficie considerable. En ella se encuentra una gran cantidad de bocetos o dibujos prehistóricos que hacen referencia a la actividad humana de ese tiempo, pero, sobre todo, animales marinos. Colindante a esta cueva está la otra, de nombre Warmi Cueva, que es más escasa en dibujos.

Esta obra de arte es impresionante al estar protegida de la erosión de la naturaleza de soporte. Las pinturas han resistido el pasar de los siglos. No existen dataciones exactas de tipo arqueológico, pero son una expresión espiritual primitiva. Es preciso estudiar el sitio y sus alrededores para ver si existió alguna evidencia de asentamiento o instrumentos y así descifrar el periodo exacto al que pertenece.

JATUN JANA

Es otro sitio con la misma representación de arte rupestre, pasando de frente el río Kara T’icka. Está ubicado sobre los alerones de sus inmensos cañadones.  Estas pinturas muestran la segunda fase, también conocida como pastoral, donde hay imágenes de camélidos. Estas pinturas se asemejan a las del “Periodo de desarrollos regionales”.

RÍO SAN JUAN 

Dentro del cantón Porco, con una altura aproximada de 3.922 msnm, está ubicado otro sitio de gran importancia por la presencia de pinturas rupestres, exactamente sobre el río San Juan, cuyas aguas nacen del derretimiento de los nevados del lugar, denominado Japopampa y Cóndor Pampa, de las partes bajas del lado oriental de la Cordillera de los Frailes. 

El río está rodeado por los cerros Cuyco, Wilanta, Kkollu y Anta Kkollu. Está acompañado de formaciones rocosas, enormes peñascos en distintas dimensiones y formas, distante a 13 kilómetros aproximandamente del pueblo de Porco, sobre el camino que se dirige a la ciudad de Uyuni. 

Las pinturas están situadas en alerones. En el trayecto se puede divisar refugios naturales propios del lugar, enormes piedras, rocas areniscas y una flora espectacular. En la estancia Churata se halla un albergue turístico. Los visitantes tienen la opcion de pernoctar al aire libre armando su camping. 

En este sitio se realiza la eslacada en roca, un deporte que ha sido adecuado en el lugar. Es un deporte que ha tomado fuerza en la Estancia Churata, y cada año recibe visitantes extranjeros y nacionales.

TORCUYO

Las pinturas rupestres de este lugar están ubicadas en el canton Carma, comunidad de Torcuyo. Para llegar al sitio se toma el camino que va a Tarija y, posteriormente, un desvío de tierra que va a Carma

Las pictografías están a un extremo del camino y, para llegar a ellas, se debe de caminar unos cinco minutos. Se sitúan sobre un pequeña peña, acompañada por un pequeño riachuelo. El lugar tiene de nombre de Supay Cueva Mayu (Cueva y río del Diablo). En todo el peñasco se observan pinturas abstractas, antropomorfas y zoomorfas. Los pigmentos utilizados en esta pictografía fueron negro, rojo y blanco.

(*) Cruz es socia aspirante a la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP)