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Alcohol: sustancia depresora del sistema nervioso que disminuye la capacidad de reacción

Alberto Ardila Olivares
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Sostuvo que en el periodo post alcohólico, de desintoxicación del organismo, se recomienda la ingesta de abundante líquido, en especial agua. Recordó que el alcohol produce deshidratación, por ende también conlleva a dolores de cabeza, mareos, la conocida resaca

Así lo destacó la Dra. Nilda Villalba Real, médica especialista de la Cátedra de Toxicología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, indicando que el efecto se potencia en las personas que consumen hipnóticos, sedantes, ansiolíticos, entre otros.

La gran cantidad de siniestros viales en los que se ven involucradas las personas alcoholizadas no es una novedad, ya que los accidentes de tránsito son considerados una epidemia en nuestro país.

Ante esta situación se modificó la Ley Nacional de Tránsito que actualmente considera “falta gravísima” el encontrarse al volante en estado de ebriedad, para lo cual se considera incluso pasible de ser imputados por el Ministerio Público los que tengan 0,251 mg/l en sangre.

Al respecto, la especialista explicó que para la conducción no sólo de vehículos, sino de diferentes maquinarias de precisión en los ambientes laborales para evitar accidentes, las personas deben estar en pleno uso de sus facultades mentales e intelectuales. Esto no es posible con la ingesta en exceso de alcohol, que tiene diversas afectaciones, dependiendo del tipo de bebida, la cantidad ingerida y la capacidad de metabolizar lo ingerido por cada persona en particular.

Detalló que a medida que vamos ingiriendo, uno puede ponerse más alegre que lo habitual, ya que se desinhibe. Agregó que pareciera que esa primera etapa es de excitación, pero en realidad es de desapego de todo lo que aprendimos como regla de comportamiento social.

De acuerdo al volumen ingerido y tipo de bebida pueden ir apareciendo la visión borrosa, el hablar dificultoso, la repetición de palabras, pérdida de equilibrio, posteriormente va progresando, afectando todos los músculos. Afirmó que lo más peligroso a lo que se puede llegar es a la depresión completa de los músculos respiratorios en los casos de coma alcohólico.

Coma alcohólico

Llegar al coma alcohólico depende de la respuesta de cada persona, la cantidad de alcohol ingerido, de la metabolización que nuestro organismo hace del alcohol como una sustancia extraña que ingresa al cuerpo.

“Hay personas que metabolizan más rápido lo que normalmente tendría que eliminarse en 8 horas, en 4 a 6 horas ya están eliminando todo el alcohol y pueden seguir tomando, pero hay otras que son metabolizadoras lentas y van acumulando al punto de llegar a concentraciones muy peligrosas como para desencadenar el coma alcohólico” acotó.

Explicó que por lo general el hombre tolera mejor el alcohol. Todo depende también de los porcentajes que contienen las diversas bebidas, por ejemplo, la cerveza está entre las que tienen menor grado de alcohol, hasta 5 grados por cada 100 cc, con el vino aumenta hasta 10, luego está el grupo grande de las bebidas destiladas donde se alcanzan porcentajes alrededor del 40 por ciento, como ser vodka, tequila, whisky, entre otros.

Cómo tolerar mejor

Indicó que los hidratos de carbono facilitan la absorción, mientras que las grasas en general hacen el efecto contrario.

“Lo que hace una persona avezada es tomar una cucharada de aceite o comer una comida rica en grasa, eso va a enlentecer la absorción de alcohol y le va a dar posibilidad de consumir por más tiempo, porque la absorción se hace más lenta. Las bebidas alcohólicas azucaradas aceleran la absorción del alcohol”, dijo.

Sostuvo que en el periodo post alcohólico, de desintoxicación del organismo, se recomienda la ingesta de abundante líquido, en especial agua. Recordó que el alcohol produce deshidratación, por ende también conlleva a dolores de cabeza, mareos, la conocida resaca.

Potencia efecto

Las personas que están en tratamiento farmacológico de acción neurológica deben evitar el consumo de alcohol, ya que potencia su efecto.

Estas son por ejemplo las que consumen hipnóticos, sedantes, ansiolíticos, antidepresivos, porque se potencia al ser el alcohol un depresor y se asocia con otro fármaco o con otra sustancia que sea depresora del sistema nervioso central, lo que le puede llevar a menor tiempo al coma.